martes, 24 de marzo de 2015

El guión: la máquina de sueños.

Seth Alvarez
Desde los tiempos inmemorables, el hombre ha tenido la necesidad de preservar el tiempo; de alguna manera detenerlo, encapsularlo. Se dice que comenzó con los egipcios y sus procesos mortuorios, seguido por la aparición de las estatuas, la pintura, hasta llegar, a la fotografía. Todo esto, intentos humanos por conseguir en cierta forma, la inmortalidad. 
En 1887, gracias a una secuencia animada con fotografías sobre un caballo de carreras cabalgando, nació lo que se le puede llamar los principios del cine. Tiempo después, los hermanos Lumiére crearon un invento al que denominaron Cinématographe Lumiére, y proyectaron con éxito, por primera vez en 1894, una película.
El cine, según André Malraux <<no es más que el aspecto más desarrollado del realismo plástico, que comenzó en el Renacimiento y encontró su expresión limite en la pintura Barroca>>.  Al principio solo eran registros de imágenes o pedazos de tiempo. Poco a poco se fueron enfocando más, en contar una historia. En 1902 George Melie, el padre de los efectos especiales, filmó la cinta El Viaje a la Luna. Este tipo de películas tuvieron un gran éxito y se le atribuyó a que ya cuentan, entre otras cosas, con una estructura dramática.
 Según Enrique Martínez-Salanova Sánchez, la invención del guión fue adjudicada a Thomas Harper Ince, el primer gran productor que introdujo las más modernas técnicas de producción a partir de 1912. El guión comenzó pronto a tener dos partes: el literario, en el que se expresa todo el texto en términos visuales, y el cinematográfico, que es desglosado en planos y secuencias. Cabe destacar, que el guión se puede definir como un documento audiovisual, con todos los detalles necesarios para su posible realización.
En 1930 se proyecta, la primera cinta con sonido: El Cantante de Jazz. Dicha película era una especie de híbrido, con el audio ajustado en vivo en algunas escenas y silente en otras. Debido a la aparición del dialogo, en esa época surge la necesidad de libretos más elaborados. Entonces, el cine comienza a importar a escritores literarios y teatrales para que comiencen a escribir guiones en forma.
F. Scott FitzGerald y Nathaniel West, fueron algunos de los que se iniciaron en el oficio de guionista. De ahí en adelante vinieron buenos tiempos para la pantalla grande. En los 60´s aparece un grupo de directores -Chabrol, Godard, Truffaut, entre otros- que comenzaron con la idea del cine de autor. Donde el director se encargaba de su propio guión, desplazando un poco al guionista.
A finales de los 70’s y con la nueva ola de realizadores de Hollywood como Spielberg, Lucas, Scorsese, Coppola -Gente que venía de escuelas de cine-, retomaron la importancia del guión en las películas y comenzaron a utilizar las diferentes investigaciones al respecto. Así nacieron un sinfín de manuales como El Paradigma de Sydfield, El Camino del héroe, salvar al gato, etc. prototipos que se utilizan en el mercado comercial y que muchos atribuyen el éxito de varias películas entre las que se encuentran Star Wars, ET, Parque Jurásico, Tiburón, etc. Situación que ha generado debate en muchos sectores del medio cinematográfico, debido a la rigidez creativa que suelen contener estos modelos.
De Igual forma. Utilizando la estructura clásica, o formulas, o paradigmas, modelos y demás; lo cierto es que siempre se necesitara la figura de un guionista experimentado, para la creación de buenos relatos audiovisuales. Ya sea una historia original o la adaptación de una obra literaria.


El Noticiero 8 de marzo 2015.

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